En este espacio veremos la existencialidad y el arte, principales filósofos y corrientes que abordaron sobre estos temas
La
realidad también nos ayuda a crear arte, por ejemplo un escritor partiendo de
las anécdotas de su vida o lo que puede observar en su entorno, puede
plasmarlas en un diálogo, poema, libros, etc.
El arte y la realidad van muy de la mano ya que el arte nos ayuda a
percibir la realidad de una manera diferente.
Entre el arte y la realidad hay toda la diferencia que va de lo
imaginario a lo real, de lo que se puede inventar libremente respecto a la
“aridez de los hechos”.
"Lo pulido, pulcro, liso e impecable es la seña de identidad de la
época actual. Es en lo que coinciden las esculturas de Jeff Koons, los iPhone y
la depilación brasileña. ¿Por qué lo pulido nos resulta hoy hermoso? Más allá
de su efecto estético, refleja un imperativo social general: encarna la actual
sociedad positiva. Lo pulido e impecable no daña. Tampoco ofrece ninguna
resistencia. Sonsaca los «me gusta». El objeto pulido anula lo que tiene de
algo puesto enfrente. Toda negatividad resulta eliminada."
El análisis y crítica de la llamada Sociedad Positiva sigue
sin verse disminuida un ápice en el breve opúsculo de Byung-Chul Han titulado La salvación de lo bello. Al poco de comenzar la
lectura puede notarse el claro parentesco con La agonía del Eros (2014). Cuando
acabamos, la idea es clara: Han ya está dándole una segunda vuelta a su
filosofía. Introduce la cuestión de lo pulido y la
adicción al selfie. Justo al comienzo, para enganchar a
los lectores más avezados con nuevos materiales. Lo que viene después son
variaciones de temas conocidos. La mención al Eros, por ejemplo, el problema
del narcisismo, la crítica a la pornografía del dataísmo o la importancia que
otorga a la demora y al recuerdo no son nuevos. Son raíces que ya habíamos
visto en otras de sus obras pero ahora remezcladas conveniente y
convincentemente. Han ha «pulido» su estilo, que usa con eficacia quirúrgica.
Han critica con afiladas maneras la superficialidad de la
comunicación basada en las redes sociales. Pero deja caer grandes y
pesados conceptos filosóficos con pasmosa brevedad. Discusiones que han llevado
siglos las despacha en un par de aforismos de esos que parecen pinchazos.
Critica con dureza la levedad de tantas y tantas cosas pero, sin embargo, su
pensamiento no pasa de lo esquemático en todos los pequeños libros. En este
sentido, Han tiene mucho de posmoderno provocador,
que con su estilo trata de socavar lo serio y supuestamente importante de todo
aquello serio e importante que la tradición defendió siempre como importante y
serio.
"Lo bello es un escondrijo. A la belleza le resulta esencial el
ocultamiento. La transparencia se lleva mal con la belleza. La belleza
transparente es un oxímoron. La belleza es necesariamente una apariencia. De
ella es propia una opacidad. Opaco significa «sombreado». El desvelamiento la
desencanta y la destruye. Así es como lo bello, obedeciendo a su esencia, es
indesvelable."
En el paradigma de la estética de lo pulido nos encontramos: anestesia general (formas y temas que nos provocan
una sensación de perfección y plenitud), la pornografía del dato (somos
ya una compleja transacción de datos manejados mediante algoritmos), vaciamiento del yo (adicción al selfie), la conexión instantánea, la sobrecarga de estímulos y
la atención sobresaturada (comunicación
acelerada que evita la demora y la latencia), la pérdida de carácter, de la
constancia, la firmeza, etc. (el consumo, el sharing, etc.).
Es posible el rescate de esta aséptica estética de la complacencia y del
escaparate, de ese mundo en el que un escondite se convierte en lugar maldito.
La primera posibilidad que apunta Han es poner en valor lo sublime (Adorno mediante), lo que no suscita placer de
manera inmediata sino que, incluso, nos procura sobrecogimiento y dolor. El
mundo actual se muestra profundamente intolerante frente a la negatividad. La
otra posibilidad que apunta Han, que es una prolongación de la primera, es la
de introducir elementos negativos, opacos, en esta orgía pornográfica de la
positividad y la transparencia. Lo inesperado, lo oculto o lo escondido. Lo
secreto, lo sugerido o lo encubierto. Las imperfecciones, las tardanzas y lo
metafórico.
En La estética del encubrimiento contrapone lo bello como
opacidad a lo pornográfico, donde ya no hay nada que ver. Lo bello duda,
necesita el pathos de la distancia, vacila al manifestarse, juega en esa
tensión de aparecer-no aparecer. Sin encubrimiento no hay belleza, hay
pornografía.
Lo Bello
Categoría estética; en ella encuentran su reflejo y valoración, los
fenómenos de la realidad y las obras de arte que proporcionan al hombre un
sentimiento de placer estético, que traducen en forma objetivo-sensorial la
libertad y la plenitud de las fuerzas creadoras y cognoscitivas del hombre, sus
aptitudes, en todas las esferas de la vida pública: trabajo, actividad
político-social y vida espiritual. El idealismo (Platón, Kant, Hegel) concebía
lo bello como una propiedad del espíritu, de la conciencia (objetiva o
subjetiva). El materialismo premarxista defendía el carácter objetivo de lo
bello, mas no era raro que, en virtud de su naturaleza contemplativa, redujera
lo bello a una cualidad puramente natural (simetría, armonía de las partes y
del todo, el hombre como ser natural, &c.). Chernishevski formuló una definición
original y revolucionaria de lo bello como vida, como plenitud de la
manifestación de la vida. El concepto de «lo bello» posee carácter histórico y
tiene distinto contenido en las diferentes clases. La estética materialista
dialéctica parte de que lo bello es un producto del hacer práctico,
histórico-social. Lo bello nace y se desarrolla cuando el hombre social (en
consonancia con el grado de conocimiento de las leyes sociales) desarrolla de
la manera más plena y libre, en las condiciones históricas dadas, sus dotes y
capacidades creadoras, cuando impera sobre los objetos del mundo sensorial,
cuando disfruta con el trabajo como si se tratara de un juego de las fuerzas
físicas e intelectuales. Lo bello encuentra su expresión generalizada y
completa en las obras de arte, en las imágenes artísticas. Lo bello de la vida
y del arte, fuente de placer y alegría espiritual, adquiere una inmensa función
cognoscitiva y educativa en la sociedad. Es bella la obra de arte en que a
tenor del ideal estético de vanguardia, se reproduce verazmente la realidad. El
capitalismo, en su esencia, es hostil al arte y al desarrollo estético del
hombre. En las condiciones actuales, lo verdaderamente bello se da únicamente
en los caminos de la lucha por la transformación revolucionaria de la sociedad.
Únicamente el comunismo crea condiciones sociales y económicas favorables para
que todos los trabajadores participen en una obra de creación según las leyes
de lo bello
webgrafia:
https://elvuelodelalechuza.com/2018/08/26/byung-chul-han-que-lejos-nos-queda-la-salvacion/
https://ojs.uv.es/index.php/LAOCOONTE/article/download/9373/8822#:~:text=En%20La%20est%C3%A9tica%20del%20encubrimiento,no%20hay%20belleza%2C%20hay%20pornograf%C3%ADa.
https://www.filosofia.org/enc/ros/bello.htm

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